Seguramente ya entiendes muchas oraciones en inglés y te comunicas en bastantes situaciones. Pero es posible que buena parte de lo que sabes se te haya «pegado» de películas, series, videojuegos, el trabajo, los viajes, la música o internet.
Eso no es una mala base. Al contrario: el oído que desarrollaste así vale mucho.
El problema es que el conocimiento intuitivo puede tener huecos ocultos:
- una oración te suena conocida, pero no sabes si es correcta;
- entiendes lo que dicen los demás, pero no podrías decirlo igual por tu cuenta;
- llevas tanto tiempo diciendo ciertas cosas de una forma que ya te parece natural, muchas veces porque copia la estructura del español;
- conoces las palabras, pero no sabes cómo se combinan de forma natural;
- reconoces una palabra escrita, pero no cuando la oyes;
- sabes escribirla, pero no estás seguro de cómo se pronuncia.
Esta unidad no empieza desde cero. Primero vamos a encontrar el sistema que ya está detrás de lo que sabes.